Día Internacional de las Mujeres y Niñas Indígenas del Mundo: Del conocimiento indígena y el territorio a la acción en las Naciones Unidas
Hoy, Images for Inclusion Inc (IFI) se suma a la primera conmemoración oficial de las Naciones Unidas del Día Internacional de las Mujeres y Niñas Indígenas del Mundo, reafirmando la importancia de reconocer y respetar sus derechos, dignidad, conocimientos y contribuciones, así como su plena participación y sus libertades fundamentales.
Mujeres Mapuche marchando y cantando, rodeadas de banderas / Wenufoye — Fotografía © Lidia Arriagada-Garcia 2020
El 26 de noviembre de 2025, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución A/RES/80/10, mediante la cual proclamó el 5 de septiembre de cada año como el "Día Internacional de las Mujeres y Niñas Indígenas del Mundo".
La importancia de este histórico reconocimiento no radica únicamente en la proclamación formal del 5 de septiembre, sino también en lo que la Asamblea General decidió reconocer sobre las mujeres y niñas indígenas.
La resolución A/RES/80/10 sitúa sus derechos, conocimientos, participación y dignidad en el centro de esta conmemoración. Reconoce sus contribuciones a la conservación de la biodiversidad, la protección del medio ambiente, la resiliencia climática, la salud materna, la medicina indígena y tradicional, la preservación de las lenguas y culturas indígenas y la transmisión intergeneracional de conocimientos. Asimismo, destaca su participación plena, igualitaria y significativa en la toma de decisiones y su Consentimiento Libre, Previo e Informado cuando corresponda.
Al mismo tiempo, la resolución reconoce la historia que precede a la proclamación del 5 de septiembre. Mucho antes de su reconocimiento oficial por la Asamblea General, esta fecha ya se conmemoraba en varios países como Día Internacional de la Mujer Indígena. El 5 de septiembre tiene un profundo significado histórico por ser la fecha en que Bartolina Sisa, lideresa indígena Aymara y símbolo de resistencia frente a la opresión colonial, fue ejecutada en 1782. Su legado ha llegado a representar la resistencia, el liderazgo y las luchas de las mujeres indígenas a través de generaciones.
Mujer portando la imagen de Nicolasa Quintremán — Fotografía © Lidia Arriagada-Garcia 2019.
El reconocimiento de las Naciones Unidas es nuevo. La lucha, los conocimientos, el liderazgo y la resistencia de las mujeres y niñas indígenas no lo son.
En su primer párrafo de la parte dispositiva, la Asamblea General:
“Decide proclamar el 5 de septiembre de cada año Día Internacional de las Mujeres y Niñas Indígenas del Mundo.”
ENLACE AL DOCUMENTO: A/RES/80/10: Lea la Resolución A/RES/80/10 de la Asamblea General de las Naciones Unidas — Día Internacional de las Mujeres y niñas Indígenas del Mundo.
Mujeres y niñas indígenas: titulares de derechos, poseedoras de conocimientos y responsables de la toma de decisiones
Uno de los elementos más importantes de A/RES/80/10 es su reconocimiento de que las mujeres y niñas indígenas no son simplemente poblaciones afectadas por desafíos ambientales, sociales y económicos. Su participación, sus perspectivas y sus conocimientos constituyen en sí mismos contribuciones esenciales para abordar esos desafíos
La Asamblea General reconoce que:
“que la participación, las perspectivas y los conocimientos de las mujeres y niñas indígenas contribuyen de manera significativa, entre otras cosas, al desarrollo sostenible, la conservación de la diversidad biológica y los recursos naturales, la protección del medio ambiente, la reducción del riesgo de desastres, la resiliencia climática, la preservación y revitalización de las lenguas y culturas indígenas, la salud materna, la transmisión intergeneracional de conocimientos y la promoción de la medicina indígena y tradicional”.
Para Images for Inclusion, este reconocimiento tiene un significado especial.
Mujer Mapuche, Ericka Ñanco, hablando ante un micrófono, con una pancarta sobre derechos detrás de ella. — Fotografía © Lidia Arriagada-Garcia 2019.
No se trata de cuestiones separadas. La biodiversidad, el clima, la salud, la medicina indígena, la lengua, la cultura, el territorio y la transmisión de conocimientos entre generaciones están profundamente interconectados. Estas conexiones han surgido reiteradamente a través del trabajo de IFI con Pueblos Indígenas y autoridades ancestrales y, posteriormente, han nutrido nuestra labor de incidencia dentro de las Naciones Unidas.
La resolución A/RES/80/10 va aún más allá. La resolución hace referencia expresa a la Recomendación General n.º 39 (2022) del CEDAW sobre los derechos de las mujeres y las niñas indígenas, así como a la Recomendación General n.º 40 (2024) sobre la representación equitativa e inclusiva de las mujeres en los sistemas de toma de decisiones.
A continuación, destaca lo siguiente:
“la necesidad de que los Estados reconozcan y protejan el patrimonio cultural, los conocimientos científicos y médicos, las expresiones literarias, artísticas, musicales y de danza y los recursos naturales de todos los Pueblos Indígenas, incluidas las mujeres y niñas indígenas”.
Y subraya la importancia del empoderamiento de las mujeres y niñas indígenas y de su:
“participación plena, igualitaria y significativa” en la toma de decisiones a nivel local, nacional, regional e internacional, junto con su Consentimiento Libre, Previo e Informado cuando corresponda.
Para IFI, estos principios no son abstractos. Reflejan estrechamente cuestiones planteadas por mujeres indígenas, autoridades ancestrales y miembros de comunidades a través de nuestro trabajo en territorio ancestral Mapuche, y que posteriormente IFI llevó a las Naciones Unidas.
Vea nuestra intervención durante el 25.º período de sesiones del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas (UNPFII25). Tema 5 e): Diálogo interregional, intergeneracional y mundial sobre “Los Pueblos Indígenas y el cambio climático: artículos 3, 4, 25 y 26 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”. 20 de abril de 2026. Sede de las Naciones Unidas, Nueva York.
Del Territorio a las Naciones Unidas
Estas preocupaciones interconectadas fueron llevadas directamente a las Naciones Unidas durante el UNPFII25. El 20 de abril de 2026, Images for Inclusion abordó los impactos del cambio climático y de la contaminación ambiental sobre las mujeres indígenas, incluida la bioacumulación de metales pesados en ecosistemas acuáticos, los riesgos para la salud de las mujeres, el deterioro del lawen y la necesidad de contar con datos de salud desglosados sobre los Pueblos Indígenas, con especial atención a las mujeres indígenas.
Del reconocimiento a la puesta en práctica
La propia resolución A/RES/80/10 hace un llamamiento a los Estados Miembros, las entidades de las Naciones Unidas y otras partes interesadas pertinentes para que conmemoren este Día con el fin de crear conciencia sobre la necesidad de reconocer y respetar los derechos y las libertades fundamentales de todas las mujeres y niñas indígenas.
Por consiguiente, Images for Inclusion Inc, hace un llamado a la aplicación efectiva de la Recomendación General n.º 39 de la CEDAW, A/RES/80/10, y de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de Pueblos Indígenas, incluyendo la participación significativa, FPIC, la protección de los conocimientos científicos y médicos indígenas, la protección de las tierras, las aguas, la biodiversidad y el lawen, así como una mayor atención a los impactos medioambientales y de salud que afectan a las mujeres y niñas indígenas.
Visibilizar la violencia: la urgente necesidad de datos desglosados
La Recomendación General núm. 39 de la CEDAW reconoce la urgente necesidad de contar con datos confiables sobre la violencia contra las mujeres y niñas indígenas. En el párrafo 10, el Comité llama explícitamente a los Estados a actuar “sin demora”:
“El Comité exhorta a los Estados partes a que emprendan sin demora actividades de recopilación de datos para evaluar plenamente la situación de las mujeres y las niñas indígenas y las formas de discriminación y violencia de género a las que se enfrentan.”
Asimismo, pide que los datos se desglosen por factores que incluyan sexo, edad, origen indígena, condición o identidad indígena y discapacidad, y destaca la colaboración con las mujeres indígenas y sus organizaciones.
Es importante señalar que la Recomendación General núm. 39 también establece que los Pueblos Indígenas deben tener control sobre los procesos de recopilación de datos en sus comunidades y sobre la forma en que esos datos se almacenan, interpretan, utilizan y comparten.
La urgencia resulta aún más evidente en el párrafo 35, que aborda específicamente la violencia de género. El Comité señala que esta violencia afecta de manera desproporcionada a las mujeres y niñas indígenas y advierte:
“Aunque cada vez hay más pruebas sobre la magnitud, la naturaleza y las consecuencias de la violencia de género en todo el mundo, el conocimiento de su incidencia contra las mujeres indígenas es limitado.”
Por ello, el Comité subraya “la necesidad de que los Estados emprendan iniciativas de recopilación de datos, en colaboración con las organizaciones y comunidades indígenas, para comprender el alcance del problema de la violencia de género contra las mujeres y las niñas indígenas.”
En Chile, casos como los de Macarena Valdés y Julia Chuñil evidencian la urgencia de visibilizar la violencia contra las mujeres y niñas indígenas. La recopilación de datos desglosados no es un mero ejercicio técnico: sin información adecuada, la magnitud y los patrones de esta violencia pueden permanecer ocultos, dificultando la adopción de respuestas efectivas y la rendición de cuentas.
¿Dónde está Julia Chuñil?
Jaime Cuyanao / WAIKIL. Enero de 2025. Fotografía © David Rojas Borquez
Justicia para Macarena Valdés, Fotografía © Lidia Arriagada-García 2020